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Restaurando Techos de Vagones
Por Gonzalo Rossel De la Maza
El paso del tiempo no siempre es generoso con nuestros queridos
vagones, y una de las piezas que sufre en forma más notoria (notoria
porque es lo que vemos), son los techos. Sin embargo, es
posible devolverles todo su esplendor.

En este
taller, intentaré mostrar como podemos reparar estos techos, que
pertenecen a nuestro amigo Jaime Herreros. Podemos apreciar en la
foto superior, que estos tres techos están con rayones y en varias
zonas ha aparecido óxido.

Materiales necesarios:
-
Aerógrafo (evidentemente no todos tienen, pero no
es factible hacer esto con pincel).
-
Lijas al agua N° 1000 y 2000.
-
Pintura Humbrol N° 11 o Testors 2734 "Silver
Chrome".
-
Diluyente de pintura: recomendable un tarro
grande. La aerografía requiere mucho diluyente.
-
Sellador de pintura metalizada Model Master.
-
Paciencia y un espacio bien ventilado.

Pasos a Seguir:
En primer lugar, debemos utilizar la lija N° 1000, y
lijar con ella los techos, removiendo tanto la pintura vieja, como
el óxido. Por supuesto la lija se usa mojada. La idea es dejar todo
el techo sin su pintura y raspar todo el óxido. El resultado que
debemos obtener se aprecia en la siguiente fotografía.

Es en esta etapa que debemos
reparar el techo si tiene alguna abolladura o daño. SIn embargo, esa
no es una técnica que yo maneje, por lo que no daré recomendaciones
al respecto.
A continuación debemos
preparar el aerógrafo. Lo ideal es contar con un compresor, pero si
tienen una botella de impelente, debiere alcanzar para pintar un
techo o dos. Por si son nuevos con el uso del aerógrafo, me detendré
un poco en las preparaciones generales: primero trabajar en un lugar
bien ventilado, y que sea un lugar de trabajo (no recomiendo el
living de la casa), pues siempre se produce una nube finísima de
pintura que puede manchar más allá de lo que se vé en un primer
momento. Cubrir el piso o mesa de trabajo con papeles de diario
tampoco estaría de mas (es una buena precaución). Para pintar cosas
pequeñas que debemos girar, es bueno contar con guantes, o
terminaremos con las manos completamente pintadas. Yo uso guantes de
látex, que me permiten movilidad y sensibilidad.
Completados los preparativos
del "Local", preparamos el aerógrafo. Les aseguro que no es difícil,
y todos pueden hacerlo. Primero "sebarlo" un poco con diluyente de
pintura. Así pueden asegurarse que funciona, y verán la nube que
sale. Si el aerógrafo no expele el diluyente, que se usa para
limpiarlo, menos lo hará con la pintura que es más espesa. Una vez
listo esto, preparamos la pintura. En general, se debe diluir la
pintura en una proporción 1:2 o 1:3. Para pinturas metalizadas, 1:2
es suficiente, es decir, usar una parte de pintura, y luego diluirla
con el diluyente en cantidad que sea el doble de la pintura usada.
Yo uso un gotario para la dosificación. Para las pinturas opacas la
dilución debe ser un poco menor. En esto la práctica es la mejor
maestra.
Una vez listo, conectamos
nuestra fuente de pintura en el aerógrafo, y comenzamos a pintar.
Debemos colocar el aerógrafo a una distancia de 10 -15 cms. del
objeto. Si es muy cerca, el aire hará que la pintura se escurra
hacia los lados. Si es muy lejos, no llegará al objeto que queremos
pintar. Luego pintar con movimientos uniformes de extremo a extremo
del techo hasta que todo quede cubierto. El proceso de pintura debe
repetirse para aumentar el grosor de la capa de pintura. Ahora un
detalle importante: si les quedó una pelusa u otro tipo de partícula
adherida al techo, lo mejor es detener la sesión por ese día y
continuar al día siguiente o después de doce horas, cuando la
pintura esté seca. Ahí pueden intentar retirarlo con pinzas, o como
hago yo, con la lija al agua N° 2000, pero seca. Con el tacto se
aseguran que no quedaron imperfecciones, y no se preocupen si la
pintura se dañó, pues quedará cubierta con la segunda mano de
pintura. Eso sí ahora deben procurar que no haya muchas pelusas en
el ambiente. Si intentan sacar pelusas cuando la pintura está húmeda
el resultado será desastroso.
Para terminar, deben usar en
forma generosa el sellante de metalizado, para cual utilicen el
aerógrafo nuevamente, y en este caso no es necesario diluir. Cada
vez que dejen de usar el aerógrafo límpienlo. SI están apurados, por
lo menos "disparen diluyente" hasta que salga sin pintura (no
manche).
Los resultados de pintar con
aerógrafo son muy satisfactorios. Obsérvenlo Uds. mismos.

Bien, espero que les haya
gustado. Estoy seguro que alguno de los lectores se estará
preguntando cuanto vale un aerógrafo... Eso amigos, se puede
conversar en el foro.
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